
Para los cristianos, la muerte no es el final, sino el paso hacia una vida nueva. Desde esa esperanza, y con el recuerdo de quienes ya no están entre nosotros, nos reunimos para celebrar una misa por todos los difuntos.
Durante la celebración tuvimos especialmente presentes a nuestro compañero del CEU de Madrid, Carlos Ortiz, fallecido en el accidente ferroviario de la pasada semana, así como al hermano de nuestra compañera y profesora Marta, que han fallecido recientemente.
Ha sido un momento de oración, recogimiento y recuerdo compartido; una ocasión para poner nombre y rostro a quienes echamos de menos, acompañar a quienes atraviesan momentos de dolor y reafirmar, desde la fe, nuestra esperanza en la vida eterna.
Porque recordar a quienes nos han dejado es también una forma de mantenerlos cerca. Y hacerlo juntos nos recuerda que somos una comunidad que comparte no solo el trabajo y la vida cotidiana, sino también el cuidado, el afecto y la oración. 5/11/2026


